El otro día fui al cine con las expectativas muy altas. ¿Y cómo no tenerlas? Fui a ver la película más esperada del año. La primera en estar nominada a tantos Oscars como Titanic. La que todo el mundo comenta y a la que todo el mundo adora. Sí, hablo de La La Land. Así que fui al cine con las expectativas altísimas, pero puedo decir que no me decepcionó ni un poco.
(Sin spoilers)
